viernes

Siempre es tiempo de tocar el ARPA para Dios

La naturaleza entera es fabuloso coro y poesía a Dios Creador. Todo lo que existe alaba al Señor. El Antiguo Testamento nos cuenta cómo el rey David tocó el arpa y bailó para el Señor y agradó a Dios. Pero no hay nada mayor ni mejor que se pueda hacer en este mundo que la celebración de la Eucaristía. No hay ningún acto humano que pueda superarlo, porque en la Misa es Dios mismo que ofrece a su Hijo para la salvación de todos. Es la actualización de la Pasión, Muerte y Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo. Es la Pascua cada domingo a la que estamos invitados a tocar el ARPA, que suene más que el arpa llanera con la habilidad de un gran artista que expresa con su música el alma de un pueblo.

¿Cómo pagaré al Señor todo el bien que me ha hecho? Tocaré el Arpa para el Señor en cada Eucaristía porque la Misa es:
A - Adoración a Dios.
R - Reparación por los pecados.
P - Petición por tantas necesidades.
A - Acción de gracias.

¿Te has dado cuenta del privilegio de tocar para el Señor el ARPA de tu vida, adorándole como tu Dios, alabándole en todo momento, con humildad de pecador arrepentido, poniendo en sus manos todas tus angustias y necesidades y dándole gracias por su infinita misericordia?



Pascua es tiempo de ¡ALELUYA!


PASCUA es tiempo para vivir con NUEVA alegría el mandamiento misionero. Es tiempo de estrenar una sonrisa, porque la Buena Noticia se comunica hasta con los gestos más sencillos.

«Vayan al mundo entero y proclamen el Evangelio a toda la creación.» ¿Pero cómo hacer nuevo este mandamiento? El papa Juan Pablo II nos dio la pista en su encíclica Redemptoris Missio: una nueva evangelización con nuevo ardor, con nuevos métodos y con nueva expresión.

El nuevo ardor es un claro llamado a ser santos para contagiar la fe, nada de cosas raras ni milagros, santidad es amistad con Dios, "El misionero es el santo" porque no existe ningún santo que no sea misionero.

El nuevo método es Evangelizar la globalización con todos los medios desde los más simples hasta la tecnología de punta, para que el Evangelio penetre, transforme y enriquezca todo.

La nueva expresión es ... ¡comunicar un ALELUYA continuado! porque la Misión nace del Amor y expresa el Amor siempre nuevo que vive la alegría de la Misión que anuncia que Cristo está vivo y nos invita a que Celebremos con EL la Pascua cada domingo.

martes

Tiempo de reconocer nuestras debilidades

martes de la Semana Santa
Desde que estábamos en el vientre de nuestra madre el Señor nos eligió y nos llamó y nos dio una misión para cumplir. Nos eligió por amor, no porque tuviéramos meritos especiales o fuéramos mejores que otros.
Aun conociendo nuestras debilidades nos llamó, como llamó a sus apóstoles y les dio libertad para elegir el bien o el mal, Judas lo traicionó y lo vendió por unas pocas monedas y Pedro que dijo que daría su vida por El, le negó tres veces.

En ocasiones actuamos como Judas cuando desconfiamos de su misericordia, otras veces actuamos como Pedro dispuestos a dar la vida por El Señor y hacemos los mejores propósitos, pero por nuestra debilidad caemos fácilmente en la tentación. Lo importante es reconocer que somos frágiles pecadores, que sin Dios no podemos nada, para poder así reconciliados con Dios en una buena confesión levantarnos y volver al Padre Dios.
A pesar de todo Dios sigue perdonando y amando intensamente al pecador arrepentido. En nuestra debilidad se muestra la grandeza de Dios.

domingo

Semana Santa es: Tiempo para ponerse a los pies del Señor


Minuto de Semana Santa:
LUNES SANTO

María Magdalena nos da las pistas para vivir plenamente esta Semana Santa y toda nuestra vida.
Primero: Ponerse a los pies del Señor como hizo ella, sin importar lo que digan los demás, ni las críticas, ni las burlas. Orar de rodillas ante Jesús vivo en el Sagrario, para poder escucharle con más claridad y aprender de El.
Segundo: Darle a Dios lo mejor que tengamos, con generosidad sin negociar con eso de… si me das yo te doy, porque ¿qué tenemos que no hayamos recibido de El? Darle de nuestro tiempo o compartir lo que tenemos y ayudar a los necesitados es una forma de servirle.
Tercero: Actuar movidos por el amor, sin esperar ninguna recompensa o reconocimiento. A Dios lo que le importa es cuánto amamos.
Cuarto: Ser dóciles al Espíritu Santo, dejándonos llenar y transformar por El y cambiar de vida corrigiendo nuestros pecados y fallas.
Quinto: Acompañar valientemente a Jesús en su pasión y muerte para encontrarle Resucitado.

sábado

Cuaresma es: tiempo de recuperar la vida

sabado de la 5ª semana de Cuaresma
Se acerca la Semana Santa y el Evangelio nos va diciendo como aumentaba la tensión y la rabia contra Jesús. Ahora le perseguían porque había resucitado a Lázaro. El contraste es muy grande, unos a favor de la muerte y Jesús dando vida. El que cree en Cristo, aunque haya muerto vivirá.
Ante la cultura de la muerte de nuestro mundo actual, la violencia en las calles y la violencia en el alma de las madres que matan a sus propios hijos antes de nacer, ante tanta conciencia muerta está Jesús para dar su vida por todos, para entregarse por buenos y malos.
Conviértete y cree en el Evangelio, esta es la clave para recuperar la vida, porque el pecado mata y nos separa de Dios y el arrepentimiento sincero hace que la misericordia de Dios actúe portentosamente. El sacramento de la confesión nos devuelve la vida y la amistad con El Señor.
Dios sigue hoy resucitando muertos, La Virgen nos enseña cómo ayudarle, ¿Cómo? Rezando el Rosario por la conversión de los pecadores. Eso sí, Oración perseverante, un día y otro día, con fe, con la humildad de las cosas sencillas que cambian el mundo. Acompañemos a Jesús en todos los sufrimientos de su Pasión y muerte para resucitar con El.

jueves

Cuaresma es: tiempo de ser testigos la obra de Dios


viernes de la 5ª semana de Cuaresma
La Obra de Dios es la creación, la redención y la santificación de todo lo que existe. La maravilla de Dios no puede esconderse, aunque callen las personas, la naturaleza entera habla de de El, todo lo bueno habla de Dios.
Jesús vino a abrirnos el cielo, sus Palabras y sus obras no pueden separarse, El “pasó por este mundo haciendo el bien” curando enfermos, expulsando demonios, dando de comer y perdonando y a pesar de eso querían apedrearlo, eliminarlo y terminaron clavándolo en una cruz.
La Iglesia que es el cuerpo místico de Jesús evangeliza con la Palabra y con multitud de obras de caridad y como su Maestro, es perseguida y calumniada en muchos lugares del mundo, y también es víctima del pecado de sus hijos que le ofenden. La Iglesia, seguirá proclamando la verdad y la justicia, aunque no le guste a algunos, seguirá protegiendo la auténtica familia, seguirá defendiendo la vida, seguirá denunciando que el aborto es un crimen; anunciará por siempre el amor y la esperanza.
Que el Corazón de Jesús nos ayude a descubrir las obras maravillosas de Dios, sobre todo las que realiza con su gracia transformando nuestros corazones y convirtiéndonos en testigos creíbles.

miércoles

Cuaresma es: tiempo de hacer la voluntad de Dios

Anunciación del Señor

La fiesta de la Anunciación del Señor nos recuerda cómo La virgen María se fía de Dios, le dice sí y se entrega completamente para hacer su voluntad. La Iglesia nos enseña a meditar este misterio con la oración del Angelus, que es una breve oración en honor a la Encarnación. Es una manera de consagrar el día entero a Dios y a la Virgen Santísima, un modo de santificar el trabajo o el estudio. Consta de tres textos tomados del mismo Evangelio que resumen el misterio y las personas que intervienen en tan gran acontecimiento y la misión o actitud de cada una de ellas. Se recitan de manera alterna un versículo y la respuesta. Entre cada uno de los tres textos se recita el Ave María. Suele rezarse tres veces al día: al comenzar el día, al mediodía y al atardecer. Es una oración de la Iglesia universal y el papa la recomienda.
Angelus
V. El Ángel del Señor anunció a María.
R. Y concibió por obra del Espíritu Santo. Dios te salve, María... Santa María...

V. He aquí la esclava del Señor.
R. Hágase en mí según tu palabra. Dios te salve, María... Santa María...

V. Y el Verbo se hizo carne.
R. Y habitó entre nosotros. Dios te salve, María... Santa María...

V. Ruega por nosotros, santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo nuestro Señor.

Oremos: Derrama, Señor, tu gracia en nuestros corazones, para que los que habiendo conocido por el anuncio del ángel la encarnación de tu Hijo, por los méritos de su muerte lleguemos la gloria de la resurrección. Por el mismo Cristo, nuestro Señor.
R. Amén.