martes de la Semana Santa
Desde que estábamos en el vientre de nuestra madre el Señor nos eligió y nos llamó y nos dio una misión para cumplir. Nos eligió por amor, no porque tuviéramos meritos especiales o fuéramos mejores que otros.
Aun conociendo nuestras debilidades nos llamó, como llamó a sus apóstoles y les dio libertad para elegir el bien o el mal, Judas lo traicionó y lo vendió por unas pocas monedas y Pedro que dijo que daría su vida por El, le negó tres veces.
En ocasiones actuamos como Judas cuando desconfiamos de su misericordia, otras veces actuamos como Pedro dispuestos a dar la vida por El Señor y hacemos los mejores propósitos, pero por nuestra debilidad caemos fácilmente en la tentación. Lo importante es reconocer que somos frágiles pecadores, que sin Dios no podemos nada, para poder así reconciliados con Dios en una buena confesión levantarnos y volver al Padre Dios.
A pesar de todo Dios sigue perdonando y amando intensamente al pecador arrepentido. En nuestra debilidad se muestra la grandeza de Dios.
La Sagrada Escritura de cada día nos da la clave, la pista a seguir para alcanzar la Meta que no es otra sino el mismo Cristo.
martes
domingo
Semana Santa es: Tiempo para ponerse a los pies del Señor

Minuto de Semana Santa:
LUNES SANTO
María Magdalena nos da las pistas para vivir plenamente esta Semana Santa y toda nuestra vida.
Primero: Ponerse a los pies del Señor como hizo ella, sin importar lo que digan los demás, ni las críticas, ni las burlas. Orar de rodillas ante Jesús vivo en el Sagrario, para poder escucharle con más claridad y aprender de El.
Segundo: Darle a Dios lo mejor que tengamos, con generosidad sin negociar con eso de… si me das yo te doy, porque ¿qué tenemos que no hayamos recibido de El? Darle de nuestro tiempo o compartir lo que tenemos y ayudar a los necesitados es una forma de servirle.
Tercero: Actuar movidos por el amor, sin esperar ninguna recompensa o reconocimiento. A Dios lo que le importa es cuánto amamos.
Cuarto: Ser dóciles al Espíritu Santo, dejándonos llenar y transformar por El y cambiar de vida corrigiendo nuestros pecados y fallas.
Quinto: Acompañar valientemente a Jesús en su pasión y muerte para encontrarle Resucitado.
LUNES SANTO
María Magdalena nos da las pistas para vivir plenamente esta Semana Santa y toda nuestra vida.
Primero: Ponerse a los pies del Señor como hizo ella, sin importar lo que digan los demás, ni las críticas, ni las burlas. Orar de rodillas ante Jesús vivo en el Sagrario, para poder escucharle con más claridad y aprender de El.
Segundo: Darle a Dios lo mejor que tengamos, con generosidad sin negociar con eso de… si me das yo te doy, porque ¿qué tenemos que no hayamos recibido de El? Darle de nuestro tiempo o compartir lo que tenemos y ayudar a los necesitados es una forma de servirle.
Tercero: Actuar movidos por el amor, sin esperar ninguna recompensa o reconocimiento. A Dios lo que le importa es cuánto amamos.
Cuarto: Ser dóciles al Espíritu Santo, dejándonos llenar y transformar por El y cambiar de vida corrigiendo nuestros pecados y fallas.
Quinto: Acompañar valientemente a Jesús en su pasión y muerte para encontrarle Resucitado.
sábado
Cuaresma es: tiempo de recuperar la vida
sabado de la 5ª semana de Cuaresma
Se acerca la Semana Santa y el Evangelio nos va diciendo como aumentaba la tensión y la rabia contra Jesús. Ahora le perseguían porque había resucitado a Lázaro. El contraste es muy grande, unos a favor de la muerte y Jesús dando vida. El que cree en Cristo, aunque haya muerto vivirá.
Ante la cultura de la muerte de nuestro mundo actual, la violencia en las calles y la violencia en el alma de las madres que matan a sus propios hijos antes de nacer, ante tanta conciencia muerta está Jesús para dar su vida por todos, para entregarse por buenos y malos.
Conviértete y cree en el Evangelio, esta es la clave para recuperar la vida, porque el pecado mata y nos separa de Dios y el arrepentimiento sincero hace que la misericordia de Dios actúe portentosamente. El sacramento de la confesión nos devuelve la vida y la amistad con El Señor.
Dios sigue hoy resucitando muertos, La Virgen nos enseña cómo ayudarle, ¿Cómo? Rezando el Rosario por la conversión de los pecadores. Eso sí, Oración perseverante, un día y otro día, con fe, con la humildad de las cosas sencillas que cambian el mundo. Acompañemos a Jesús en todos los sufrimientos de su Pasión y muerte para resucitar con El.
Se acerca la Semana Santa y el Evangelio nos va diciendo como aumentaba la tensión y la rabia contra Jesús. Ahora le perseguían porque había resucitado a Lázaro. El contraste es muy grande, unos a favor de la muerte y Jesús dando vida. El que cree en Cristo, aunque haya muerto vivirá.
Ante la cultura de la muerte de nuestro mundo actual, la violencia en las calles y la violencia en el alma de las madres que matan a sus propios hijos antes de nacer, ante tanta conciencia muerta está Jesús para dar su vida por todos, para entregarse por buenos y malos.
Conviértete y cree en el Evangelio, esta es la clave para recuperar la vida, porque el pecado mata y nos separa de Dios y el arrepentimiento sincero hace que la misericordia de Dios actúe portentosamente. El sacramento de la confesión nos devuelve la vida y la amistad con El Señor.
Dios sigue hoy resucitando muertos, La Virgen nos enseña cómo ayudarle, ¿Cómo? Rezando el Rosario por la conversión de los pecadores. Eso sí, Oración perseverante, un día y otro día, con fe, con la humildad de las cosas sencillas que cambian el mundo. Acompañemos a Jesús en todos los sufrimientos de su Pasión y muerte para resucitar con El.
jueves
Cuaresma es: tiempo de ser testigos la obra de Dios

viernes de la 5ª semana de Cuaresma
La Obra de Dios es la creación, la redención y la santificación de todo lo que existe. La maravilla de Dios no puede esconderse, aunque callen las personas, la naturaleza entera habla de de El, todo lo bueno habla de Dios.
Jesús vino a abrirnos el cielo, sus Palabras y sus obras no pueden separarse, El “pasó por este mundo haciendo el bien” curando enfermos, expulsando demonios, dando de comer y perdonando y a pesar de eso querían apedrearlo, eliminarlo y terminaron clavándolo en una cruz.
La Iglesia que es el cuerpo místico de Jesús evangeliza con la Palabra y con multitud de obras de caridad y como su Maestro, es perseguida y calumniada en muchos lugares del mundo, y también es víctima del pecado de sus hijos que le ofenden. La Iglesia, seguirá proclamando la verdad y la justicia, aunque no le guste a algunos, seguirá protegiendo la auténtica familia, seguirá defendiendo la vida, seguirá denunciando que el aborto es un crimen; anunciará por siempre el amor y la esperanza.
Que el Corazón de Jesús nos ayude a descubrir las obras maravillosas de Dios, sobre todo las que realiza con su gracia transformando nuestros corazones y convirtiéndonos en testigos creíbles.
La Obra de Dios es la creación, la redención y la santificación de todo lo que existe. La maravilla de Dios no puede esconderse, aunque callen las personas, la naturaleza entera habla de de El, todo lo bueno habla de Dios.
Jesús vino a abrirnos el cielo, sus Palabras y sus obras no pueden separarse, El “pasó por este mundo haciendo el bien” curando enfermos, expulsando demonios, dando de comer y perdonando y a pesar de eso querían apedrearlo, eliminarlo y terminaron clavándolo en una cruz.
La Iglesia que es el cuerpo místico de Jesús evangeliza con la Palabra y con multitud de obras de caridad y como su Maestro, es perseguida y calumniada en muchos lugares del mundo, y también es víctima del pecado de sus hijos que le ofenden. La Iglesia, seguirá proclamando la verdad y la justicia, aunque no le guste a algunos, seguirá protegiendo la auténtica familia, seguirá defendiendo la vida, seguirá denunciando que el aborto es un crimen; anunciará por siempre el amor y la esperanza.
Que el Corazón de Jesús nos ayude a descubrir las obras maravillosas de Dios, sobre todo las que realiza con su gracia transformando nuestros corazones y convirtiéndonos en testigos creíbles.
miércoles
Cuaresma es: tiempo de hacer la voluntad de Dios
Anunciación del SeñorLa fiesta de la Anunciación del Señor nos recuerda cómo La virgen María se fía de Dios, le dice sí y se entrega completamente para hacer su voluntad. La Iglesia nos enseña a meditar este misterio con la oración del Angelus, que es una breve oración en honor a la Encarnación. Es una manera de consagrar el día entero a Dios y a la Virgen Santísima, un modo de santificar el trabajo o el estudio. Consta de tres textos tomados del mismo Evangelio que resumen el misterio y las personas que intervienen en tan gran acontecimiento y la misión o actitud de cada una de ellas. Se recitan de manera alterna un versículo y la respuesta. Entre cada uno de los tres textos se recita el Ave María. Suele rezarse tres veces al día: al comenzar el día, al mediodía y al atardecer. Es una oración de la Iglesia universal y el papa la recomienda.
Angelus
V. El Ángel del Señor anunció a María.
R. Y concibió por obra del Espíritu Santo. Dios te salve, María... Santa María...
V. He aquí la esclava del Señor.
R. Hágase en mí según tu palabra. Dios te salve, María... Santa María...
V. Y el Verbo se hizo carne.
R. Y habitó entre nosotros. Dios te salve, María... Santa María...
V. Ruega por nosotros, santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo nuestro Señor.
Oremos: Derrama, Señor, tu gracia en nuestros corazones, para que los que habiendo conocido por el anuncio del ángel la encarnación de tu Hijo, por los méritos de su muerte lleguemos la gloria de la resurrección. Por el mismo Cristo, nuestro Señor.
R. Amén.
Cuaresma es: tiempo de libertad
miercoles de la 5ª semana de Cuaresma
Jesús es la Verdad, él nos asegura que, si perseveramos en su Palabra, si le seguimos, conoceremos la verdad, y la Verdad nos hará libres.
Decir la verdad no siempre es fácil y puede traernos problemas, hay que enfrentarlo porque el pecado de la mentira nos esclaviza, nos enferma y crece en el tiempo, y siempre termina por descubrirse. Muchas veces hasta tratamos de engañarnos a nosotros mismos, pero a Dios no le podemos mentir. Él nos ve, nos contempla, nos ama y nos acompaña.
Hay muchas cosas tontas que hacen que traicionemos la verdad, que hacen que traicionemos nuestra fe, muchas veces por miedo, por temor al qué dirán o por la moda, poniendo nuestra confianza en los astros, las velas o hasta en las lentejas guardadas en la cartera para tener prosperidad, esto es un pecado que ofende a Dios, aunque muchos que lo hacen dicen “yo no creo en eso, pero lo hago por si acaso…, mentira... y a la larga la suma de cosas aparentemente insignificantes van corrompiendo y debilitando la fe.
Purifiquemos nuestra fe para ser fieles a Cristo , confiemos plenamente en El, para caminar como verdaderos Cristianos y sólo la Verdad nos hará libres.
Jesús es la Verdad, él nos asegura que, si perseveramos en su Palabra, si le seguimos, conoceremos la verdad, y la Verdad nos hará libres.
Decir la verdad no siempre es fácil y puede traernos problemas, hay que enfrentarlo porque el pecado de la mentira nos esclaviza, nos enferma y crece en el tiempo, y siempre termina por descubrirse. Muchas veces hasta tratamos de engañarnos a nosotros mismos, pero a Dios no le podemos mentir. Él nos ve, nos contempla, nos ama y nos acompaña.
Hay muchas cosas tontas que hacen que traicionemos la verdad, que hacen que traicionemos nuestra fe, muchas veces por miedo, por temor al qué dirán o por la moda, poniendo nuestra confianza en los astros, las velas o hasta en las lentejas guardadas en la cartera para tener prosperidad, esto es un pecado que ofende a Dios, aunque muchos que lo hacen dicen “yo no creo en eso, pero lo hago por si acaso…, mentira... y a la larga la suma de cosas aparentemente insignificantes van corrompiendo y debilitando la fe.
Purifiquemos nuestra fe para ser fieles a Cristo , confiemos plenamente en El, para caminar como verdaderos Cristianos y sólo la Verdad nos hará libres.
lunes
Cuaresma es: tiempo de mirar la Cruz

martes de la 5ª semana de Cuaresma
Dios da todo por nosotros, y como a su pueblo elegido nos rodea de cuidados y nos va llevando de la mano y nunca nos deja solos, aunque no nos demos cuenta. Muchas veces no hacemos lo que a Dios le agrada, y después nos quejamos con mucha facilidad sin valorar lo El que nos regala cada día.
Jesucristo se dejó clavar en una cruz por nosotros, es tiempo de alzar la mirada hacia El y darle sentido a nuestra vida, a nuestro sufrimiento, a nuestros problemas, a nuestras fallas, para que El lo transforme en salvación. No suframos a lo tonto, aprovechemos que nuestro dolor alivie el dolor de las espinas y los clavos que atravesaron al Señor, no permitamos que nuestros pecados le sigan dando latigazos.
Así como se hace una buena limpieza en la casa y se bota lo que estorba y lo que afea, también nuestra vida espiritual necesita renovarse, salir de todo lo que no nos deje mirar a Jesús y seguirle con nuestra cruz de cada día.
Dios da todo por nosotros, y como a su pueblo elegido nos rodea de cuidados y nos va llevando de la mano y nunca nos deja solos, aunque no nos demos cuenta. Muchas veces no hacemos lo que a Dios le agrada, y después nos quejamos con mucha facilidad sin valorar lo El que nos regala cada día.
Jesucristo se dejó clavar en una cruz por nosotros, es tiempo de alzar la mirada hacia El y darle sentido a nuestra vida, a nuestro sufrimiento, a nuestros problemas, a nuestras fallas, para que El lo transforme en salvación. No suframos a lo tonto, aprovechemos que nuestro dolor alivie el dolor de las espinas y los clavos que atravesaron al Señor, no permitamos que nuestros pecados le sigan dando latigazos.
Así como se hace una buena limpieza en la casa y se bota lo que estorba y lo que afea, también nuestra vida espiritual necesita renovarse, salir de todo lo que no nos deje mirar a Jesús y seguirle con nuestra cruz de cada día.
Cuaresma es: tiempo de ser luz

lunes de la 5ª semana de Cuaresma
Hoy, Jesús nos da una definición de Él mismo, que llena de sentido la vida de quienes, a pesar de nuestras deficiencias, le queremos seguir: «Yo soy la luz del mundo» (Jn 8,12). La persona de Jesús, sus enseñanzas, sus ejemplos de vida son luz que ilumina toda nuestra existencia, tanto en las horas buenas, como en las de sufrimiento o contradicción.
¿Cómo nos ilumina Jesús? En cualquier circunstancia en que nos encontremos, ya sea de problemas familiares, dificultades de trabajo, con los otros, en nuestra relación ante Dios, ante las alegrías o las tristezas... podemos pensar: ¿Qué hizo Jesús en una situación semejante?; siempre podemos buscar en el Evangelio y responder: —¡Pues esto mismo haré yo! Amar, perdonar, ser humilde, no juzgar…Precisamente, para ayudarnos más, el Papa Juan Pablo II ha incorporado en el Santo Rosario los “misterios de luz”. Jesús es luz; quien le siga «no caminará en la oscuridad, sino que tendrá la luz de la vida» (Jn 8,12).
Como discípulos suyos, el Señor nos invita también a ser luz para el mundo; a llevar la luz de la esperanza en medio de las violencias, desconfianzas y miedos de nuestros hermanos; a llevar la luz de la fe en medio de las oscuridades, dudas e interrogantes; a llevar la luz del amor en medio de tanta mentira, rencor y apasionamiento como vemos a nuestro alrededor.
Hoy, Jesús nos da una definición de Él mismo, que llena de sentido la vida de quienes, a pesar de nuestras deficiencias, le queremos seguir: «Yo soy la luz del mundo» (Jn 8,12). La persona de Jesús, sus enseñanzas, sus ejemplos de vida son luz que ilumina toda nuestra existencia, tanto en las horas buenas, como en las de sufrimiento o contradicción.
¿Cómo nos ilumina Jesús? En cualquier circunstancia en que nos encontremos, ya sea de problemas familiares, dificultades de trabajo, con los otros, en nuestra relación ante Dios, ante las alegrías o las tristezas... podemos pensar: ¿Qué hizo Jesús en una situación semejante?; siempre podemos buscar en el Evangelio y responder: —¡Pues esto mismo haré yo! Amar, perdonar, ser humilde, no juzgar…Precisamente, para ayudarnos más, el Papa Juan Pablo II ha incorporado en el Santo Rosario los “misterios de luz”. Jesús es luz; quien le siga «no caminará en la oscuridad, sino que tendrá la luz de la vida» (Jn 8,12).
Como discípulos suyos, el Señor nos invita también a ser luz para el mundo; a llevar la luz de la esperanza en medio de las violencias, desconfianzas y miedos de nuestros hermanos; a llevar la luz de la fe en medio de las oscuridades, dudas e interrogantes; a llevar la luz del amor en medio de tanta mentira, rencor y apasionamiento como vemos a nuestro alrededor.
viernes
Cuaresma es: tiempo de optar por Cristo
Verdaderamente, Jesucristo es ese “signo de contradicción” que el anciano Simeón había anunciado a la Virgen María. Jesús no deja indiferentes a quienes le escuchan, siempre hay una reacción, unos a favor y otros en contra, pero «Jamás un hombre ha hablado como habla Jesús» eso nos muestra la fuerza de las palabras de Cristo, porque sus palabras son diferentes; no son palabras huecas, llenas de soberbia y falsedad. El es “la Verdad” y su palabra es Verdad. Jesucristo hablaba el “lenguaje de la caridad”: sus obras y sus palabras manifestaban el profundo amor que sentía hacía todas las personas, especialmente hacia los más necesitados. Nosotros, imitando y siguiendo a Jesucristo, debemos emplear igualmente “el lenguaje de la caridad”, que todos son capaces de comprender.
La Virgen que es maestra en caridad, nos enseñe a comunicar el amor que siempre será necesario.
jueves
Cuaresma es: tiempo de imitar a San José

viernes de la 4ª semana de Cuaresma - San José
José fue elegido por Dios Padre para proteger a sus principales tesoros, que son, su Hijo y la Virgen María, y cumplió su oficio con absoluta fidelidad, sin interferir en los planes de Divinos, valiente y siempre humilde sin buscar nunca ser protagonista.
Dios le confió a San José la responsabilidad más grande, cuidar a la Sagrada Familia en terribles dificultades, en gran pobreza y hasta huir de su tierra para salvarlos y a pesar de eso, dormía tranquilo, porque confiaba plenamente en el Señor, se fiaba, aunque los acontecimientos lo sorprendían continuamente, pero Dios le revelaba siempre en sueños el camino seguro para seguir.
San José que cuidó en la tierra del Hijo de Dios es el protector de la Iglesia. Acudamos a él en nuestros trabajos y angustias para que nos enseñe a vivir fielmente nuestra vocación, con prudencia y humildad.
Que el nos ayude a confiar y a poner nuestros problemas en las manos de Dios, esta es la mejor medicina contra el moderno estrés que se combate dejándonos guiar por su Palabra.
José fue elegido por Dios Padre para proteger a sus principales tesoros, que son, su Hijo y la Virgen María, y cumplió su oficio con absoluta fidelidad, sin interferir en los planes de Divinos, valiente y siempre humilde sin buscar nunca ser protagonista.
Dios le confió a San José la responsabilidad más grande, cuidar a la Sagrada Familia en terribles dificultades, en gran pobreza y hasta huir de su tierra para salvarlos y a pesar de eso, dormía tranquilo, porque confiaba plenamente en el Señor, se fiaba, aunque los acontecimientos lo sorprendían continuamente, pero Dios le revelaba siempre en sueños el camino seguro para seguir.
San José que cuidó en la tierra del Hijo de Dios es el protector de la Iglesia. Acudamos a él en nuestros trabajos y angustias para que nos enseñe a vivir fielmente nuestra vocación, con prudencia y humildad.
Que el nos ayude a confiar y a poner nuestros problemas en las manos de Dios, esta es la mejor medicina contra el moderno estrés que se combate dejándonos guiar por su Palabra.
miércoles
Cuaresma es: Tiempo de dar testimonio

jueves de la 4ª semana de Cuaresma
Hemos sido sellados desde nuestro bautizo para ser mensajeros de la Buena Noticia, por eso de nosotros depende que mucha gente crea en Jesucristo.
Nuestra forma de vivir y actuar en la familia, el trabajo o en cualquier lugar, puede atraer algunos hacia Dios y la Iglesia, o puede ser tan negativo que los espante y aleje para siempre. Es una gran responsabilidad que El Señor quiso darnos. Nuestra conducta puede comunicar a un Dios amargado, triste y aburrido, o comunicar al verdadero Dios que es Amor, que es Padre Misericordioso que está siempre dispuesto a recibirnos y perdonarnos y regalarnos la vida eterna.
La amistad con Dios hace la diferencia, por eso los santos son los mejores testigos y modelos a seguir porque con su vida han reflejado a Dios con mayor nitidez.
Roguemos al Señor que nos convierta en testigos creíbles, signos de esperanza, mensajeros de su amor.
Hemos sido sellados desde nuestro bautizo para ser mensajeros de la Buena Noticia, por eso de nosotros depende que mucha gente crea en Jesucristo.
Nuestra forma de vivir y actuar en la familia, el trabajo o en cualquier lugar, puede atraer algunos hacia Dios y la Iglesia, o puede ser tan negativo que los espante y aleje para siempre. Es una gran responsabilidad que El Señor quiso darnos. Nuestra conducta puede comunicar a un Dios amargado, triste y aburrido, o comunicar al verdadero Dios que es Amor, que es Padre Misericordioso que está siempre dispuesto a recibirnos y perdonarnos y regalarnos la vida eterna.
La amistad con Dios hace la diferencia, por eso los santos son los mejores testigos y modelos a seguir porque con su vida han reflejado a Dios con mayor nitidez.
Roguemos al Señor que nos convierta en testigos creíbles, signos de esperanza, mensajeros de su amor.
martes
Cuaresma es: Tiempo de seguir

miercoles de la 4ª semana de Cuaresma
No es extraño que a veces cuando hacemos algo bueno no nos den ni las gracias o nos metamos en problemas; si hasta al propio Jesucristo que pasó por este mundo haciendo el bien, quisieron matarlo por curar a un hombre en sábado y también quisieron matarlo porque dijo que Dios era su Padre, pero El no se detuvo por eso, continuó sin descanso su misión hasta dar la vida por nosotros. Sólo Jesús podía revelarnos que Dios es Padre, y que podemos buscarle con la confianza de un hijo, poniéndonos en sus manos como hizo El, haciendo siempre su voluntad.
Los padres de este mundo se equivocan, cometen errores, Dios suple todas esas fallas y Jesús que es la imagen del Padre, nos dejó en el Evangelio la perfecta fotografía de Papa Dios que es amor, y quiere regalarle a todos sus hijos la vida eterna.
Que nadie se sienta huérfano o abandonado, Dios nunca se olvidará de nosotros, El está siempre cerca del que lo invoca.
No es extraño que a veces cuando hacemos algo bueno no nos den ni las gracias o nos metamos en problemas; si hasta al propio Jesucristo que pasó por este mundo haciendo el bien, quisieron matarlo por curar a un hombre en sábado y también quisieron matarlo porque dijo que Dios era su Padre, pero El no se detuvo por eso, continuó sin descanso su misión hasta dar la vida por nosotros. Sólo Jesús podía revelarnos que Dios es Padre, y que podemos buscarle con la confianza de un hijo, poniéndonos en sus manos como hizo El, haciendo siempre su voluntad.
Los padres de este mundo se equivocan, cometen errores, Dios suple todas esas fallas y Jesús que es la imagen del Padre, nos dejó en el Evangelio la perfecta fotografía de Papa Dios que es amor, y quiere regalarle a todos sus hijos la vida eterna.
Que nadie se sienta huérfano o abandonado, Dios nunca se olvidará de nosotros, El está siempre cerca del que lo invoca.
lunes
Cuaresma es: Tiempo de vivir nuestro bautizo

martes de la 4ª semana de Cuaresma
Nos parece natural haber nacido en una familia cristiana que nos ha llevado a recibir el sacramento del bautizo con el cual hemos nacido como hijos de Dios a la vida de la gracia.
Pero pensemos en los millones de personas no han oído nunca hablar de Jesús y tienen sed de Dios y por eso le buscan hasta en las formas más raras y disparatadas, por caminos que en la mayoría de los casos hacen mucho daño. Pensemos también en las personas que viven creyendo que no necesitan a Dios o le han olvidado porque no supieron valorar su fe y se dejaron atrapar en las cosas que alejan de Dios.
Esos millones de personas necesitan que alguien les de una mano, les levante, les hable de Dios y les sumerja en el agua que sana, limpia y purifica.
Todos los días son para hacer el bien, para agradecer y vivir el compromiso de nuestro bautizo, siendo misioneros que calmen la sed del alma de nuestro mundo enfermo.
Nos parece natural haber nacido en una familia cristiana que nos ha llevado a recibir el sacramento del bautizo con el cual hemos nacido como hijos de Dios a la vida de la gracia.
Pero pensemos en los millones de personas no han oído nunca hablar de Jesús y tienen sed de Dios y por eso le buscan hasta en las formas más raras y disparatadas, por caminos que en la mayoría de los casos hacen mucho daño. Pensemos también en las personas que viven creyendo que no necesitan a Dios o le han olvidado porque no supieron valorar su fe y se dejaron atrapar en las cosas que alejan de Dios.
Esos millones de personas necesitan que alguien les de una mano, les levante, les hable de Dios y les sumerja en el agua que sana, limpia y purifica.
Todos los días son para hacer el bien, para agradecer y vivir el compromiso de nuestro bautizo, siendo misioneros que calmen la sed del alma de nuestro mundo enfermo.
Desde niños podemos y debemos hacerlo, la Iglesia nos brinda una gran oportunidad en la Obra de la Infancia Misionera, que enseña desde niños a crecer en la fe compartiéndola con los demás.
domingo
Cuaresma es: Tiempo de Fe
lunes de la 4ª semana de Cuaresma
En su pueblo Jesús no hizo muchos milagros porque les faltaba fe. Algunas personas piensan que si ven un milagro entonces creerán y resulta que es todo lo contrario, los milagros ocurren por la Fe. Porque la fe es confianza en Dios, abandonarse a su voluntad, descansar en El nuestras angustias sabiendo que sólo El puede ayudarnos.
El Evangelio nos enseña a Creer en su Palabra, interceder por los demás, y rogar insistentemente para que Jesús siga haciendo milagros, pero no quiere hacerlos sólo, algo debemos poner nosotros para que ocurran. El Señor multiplica y bendice lo que damos con generosidad, por más pequeño o poco que sea.
Es un milagro que estemos aquí, El nos ha llamado y el Espíritu Santo nos impulsa a seguir y nosotros venciendo con su gracia tentaciones y dificultades, hemos hecho el esfuerzo por llegar. ¡Creo Señor, pero aumenta mi fe!
En su pueblo Jesús no hizo muchos milagros porque les faltaba fe. Algunas personas piensan que si ven un milagro entonces creerán y resulta que es todo lo contrario, los milagros ocurren por la Fe. Porque la fe es confianza en Dios, abandonarse a su voluntad, descansar en El nuestras angustias sabiendo que sólo El puede ayudarnos.
El Evangelio nos enseña a Creer en su Palabra, interceder por los demás, y rogar insistentemente para que Jesús siga haciendo milagros, pero no quiere hacerlos sólo, algo debemos poner nosotros para que ocurran. El Señor multiplica y bendice lo que damos con generosidad, por más pequeño o poco que sea.
Es un milagro que estemos aquí, El nos ha llamado y el Espíritu Santo nos impulsa a seguir y nosotros venciendo con su gracia tentaciones y dificultades, hemos hecho el esfuerzo por llegar. ¡Creo Señor, pero aumenta mi fe!
viernes
Cuaresma es: tiempo de ser humildes
sábado de la 3ª semana de CuaresmaDios no se deja engañar por las apariencias, El ve directamente el corazón y nos conoce más que nosotros mismos. Por eso, Jesús explica muy claro que es fundamental orar con humildad, reconociéndonos pecadores, sin juzgar a nadie, dejando que el Señor actúe en nosotros y nos transforme con su misericordia que es su mayor atributo como nos dijo el Papa Juan Pablo II.
Dios Padre ama especialmente a los humildes y sencillos como la Virgen María. La eligió para la mayor grandeza, para ser su Madre, y María oraba con más humildad, sin entenderlo todo, pero fiándose totalmente de Dios, y diciendo: “se alegra mi espíritu en Dios mi salvador, porque ha mirado la humildad de su sierva, desde ahora me felicitarán todas las generaciones porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mi, su nombre es santo y su misericordia llega a sus fieles de generación en generación…”
Que María, madre de Misericordia, nos ayude a buscar al Señor con humildad.
jueves
Cuaresma es: tiempo de escuchar al Amor
viernes de la 3ª semana de CuaresmaDios es Amor y habla de amor, para seguirle es indispensable ESCUCHARLE reconociendo que El es el único Dios verdadero
y amarle con todo y amar al prójimo como a uno mismo.
Jesús resume en muy pocas palabras el programa perfecto y completo para la vida. Sólo pide amor como respuesta, amor eficiente como el de la madre Teresa de Calcuta por los pobres, o el amor sacrificado de una madre o de un padre por sus hijos, o el de los sacerdotes, religiosas y laicos misioneros, que saliendo de su patria, lejos de su familia, lo dejan todo para seguir a Cristo y anunciar el Evangelio a todo el mundo.
Nadie merece el amor de Dios, todos somos pecadores, pero El nos ama a pesar de todo, porque es infinita su misericordia y se alegra por un pecador arrepentido. La mejor manera de escucharle es de rodillas, la mejor forma de hablarle es la oración, la demostración de nuestro arrepentimiento es la confesión y la fuerza para seguir adelante está en la Eucaristía, con la certeza de que El corazón de Jesús está siempre abierto para recibirnos.
Cuaresma es: Tiempo de expulsar el mal

jueves de la 3ª semana de Cuaresma
Uno de los signos del mal es la división y el no entenderse unos con otros. Desgraciadamente el mundo actual parece muy influenciado por el Espíritu del mal, que es tan destructivo que conociendo el valor de la familia, se ha metido en muchas de ellas para separarlas, se ha metido en la sociedad generando violencia y hasta promoviendo leyes contra la vida.
Sólo Dios tiene el poder sobre todas las cosas, tiene el poder para expulsar al demonio.
Siempre el Bien triunfará sobre el mal.
Jesús puede curarnos para que no actuemos como sordos o mudos. Quiere que seamos sus misioneros, que hablemos de Dios, porque el universo entero lo necesita para vencer el mal, para alcanzar la paz.
La clave es ESCUCHAR a Dios para seguirle, y hacer su voluntad. La oración es el arma poderosa que nos aclara el oído y nos fortalece para vencer el pecado.
martes
Cuaresma es: Tiempo de amar los mandamientos
miercoles de la 3ª semana de CuaresmaLas lecturas de hoy nos hablan de los 10 Mandamientos que son las leyes del amor a Dios y al prójimo. Los tres primeros se refieren al amor de Dios y los otros siete al amor del prójimo.
No son una pesada carga impuesta por un capricho. Son normas de vida para hacer posible la convivencia en este mundo, son claves para alcanzar la paz, son los famosos derechos humanos revelados por Dios.
Todos van unidos y forman un conjunto no se puede quitar ninguno. No se podría amar a Dios matando a sus criaturas. No se podría amar a Dios calumniando a sus hijos, etc.
Así, por el Decálogo, Dios prepara al hombre para ser su amigo y alcanzar la salvación. Lo que manda lo hace posible por su gracia, no nos exigiría nunca algo que no pudiéramos hacer.
Cumplir los mandamientos es demostrarle nuestro amor a Dios.
lunes
Cuaresma es: tiempo de sanar
martes de la 3ª semana de Cuaresma
No creo que nadie quiera vivir esclavizado a al rencor porque pesa tanto que amarga y te impide ser feliz. No perdonar se convierte en una grave enfermedad y hay que buscar ayuda para sanar. El que confía en Dios no quedará nunca defraudado, El puede curar nuestras heridas y sanar nuestros corazones destrozados y enseñarnos a perdonar.
Cuando rezamos el Padrenuestro y decimos “Perdona nuestras ofensas como nosotros perdonamos a los que nos ofenden” estamos firmando nuestra sentencia, porque si no hemos sido capaces de perdonar no podemos aspirar al perdón de Dios. Si tomamos conciencia de nuestros propios errores y de que Dios no nos trata como merecen nuestros pecados, porque es infinita su misericordia, seremos menos exigentes con los demás.
Dios perdona sin límites porque ama sin límites… ¿Y nosotros cuántas veces debemos perdonar? SIEMPRE y perdonar no sólo de palabra sino desde el fondo del corazón. Esta es la fórmula de la felicidad.
Disfrutemos el don de perdonar y ser perdonados.
No creo que nadie quiera vivir esclavizado a al rencor porque pesa tanto que amarga y te impide ser feliz. No perdonar se convierte en una grave enfermedad y hay que buscar ayuda para sanar. El que confía en Dios no quedará nunca defraudado, El puede curar nuestras heridas y sanar nuestros corazones destrozados y enseñarnos a perdonar.
Cuando rezamos el Padrenuestro y decimos “Perdona nuestras ofensas como nosotros perdonamos a los que nos ofenden” estamos firmando nuestra sentencia, porque si no hemos sido capaces de perdonar no podemos aspirar al perdón de Dios. Si tomamos conciencia de nuestros propios errores y de que Dios no nos trata como merecen nuestros pecados, porque es infinita su misericordia, seremos menos exigentes con los demás.
Dios perdona sin límites porque ama sin límites… ¿Y nosotros cuántas veces debemos perdonar? SIEMPRE y perdonar no sólo de palabra sino desde el fondo del corazón. Esta es la fórmula de la felicidad.
Disfrutemos el don de perdonar y ser perdonados.
Cuaresma es: tiempo de ser profetas

lunes 3ª semana de Cuaresma
El oficio del profeta es: Anunciar la Buena Noticia, Denunciar lo malo y dar Testimonio, para que el mundo reconozca al Dios verdadero. Esa es nuestra misión desde el día de nuestro bautizo. Nadie dijo que fuera fácil y menos en nuestra casa, con nuestra familia donde a veces parece imposible, fijémonos en el propio Jesús, que es Dios y los de su mismo pueblo, no le creyeron y quisieron hasta lanzarlo por un barranco.
Debemos hablar de Dios siempre, pero la mayoría de las veces sin palabras, dando testimonio de Fe, intercediendo ante Dios por los demás con oración constante, haciendo el bien sin esperar nada a cambio. ¿Sábes cuántas personas actuaron como intercesores en la curación de Naamán el Sirio enfermo de lepra?(busca la respuesta en Reyes 5) Una buena reflexión para mostrarnos el valor de interceder ante Dios y ante los hombres.
Jesús sigue adelante, sin cansarse y los que le reconocen como Dios verdadero alcanzan la salud y se llenan un felicidad que nadie podrá quitarles.
Que El sea nuestro modelo y el Espíritu Santo nos fortalezca para ser verdaderos misioneros del Señor, intecesores unos por otros.
El oficio del profeta es: Anunciar la Buena Noticia, Denunciar lo malo y dar Testimonio, para que el mundo reconozca al Dios verdadero. Esa es nuestra misión desde el día de nuestro bautizo. Nadie dijo que fuera fácil y menos en nuestra casa, con nuestra familia donde a veces parece imposible, fijémonos en el propio Jesús, que es Dios y los de su mismo pueblo, no le creyeron y quisieron hasta lanzarlo por un barranco.
Debemos hablar de Dios siempre, pero la mayoría de las veces sin palabras, dando testimonio de Fe, intercediendo ante Dios por los demás con oración constante, haciendo el bien sin esperar nada a cambio. ¿Sábes cuántas personas actuaron como intercesores en la curación de Naamán el Sirio enfermo de lepra?(busca la respuesta en Reyes 5) Una buena reflexión para mostrarnos el valor de interceder ante Dios y ante los hombres.
Jesús sigue adelante, sin cansarse y los que le reconocen como Dios verdadero alcanzan la salud y se llenan un felicidad que nadie podrá quitarles.
Que El sea nuestro modelo y el Espíritu Santo nos fortalezca para ser verdaderos misioneros del Señor, intecesores unos por otros.
viernes
Cuaresma es: tiempo de Volver a casa
sabado de la 2ª semana de Cuaresma Volver siempre a la Casa de Dios Padre, la Iglesia, porque El está esperándonos con los brazos abiertos. A pesar de nuestras faltas, de nuestros errores, de nuestra ingratitud, a pesar de que a veces somos como los niños malcriados que teniéndolo todo no aprecian nada.
Una y otra vez Dios Padre misericordioso está dispuesto a recibirnos, perdonarnos, abrazarnos y hacer la gran fiesta y dar el gran banquete.
Necesitamos recapacitar y buscar el camino a casa, ese Camino es Jesús y la dirección exacta se encuentra en el Evangelio.
Pero como somos débiles y caemos, necesitamos alguien especial que nos acompañe, que ruegue por nosotros, esa persona es La Virgen María.
Ella es la hija predilecta del Padre, la que nunca se ha ido de su lado, Madre de Jesús y madre nuestra que bendice y celebra el regreso a casa de todos sus hijos.
Reconciliémonos con Dios en una buena confesión, participemos del banquete de la Palabra y del banquete de la Eucaristía y vivamos con auténtica devoción la Misa que es la gran fiesta que une el cielo y la tierra.
Una y otra vez Dios Padre misericordioso está dispuesto a recibirnos, perdonarnos, abrazarnos y hacer la gran fiesta y dar el gran banquete.
Necesitamos recapacitar y buscar el camino a casa, ese Camino es Jesús y la dirección exacta se encuentra en el Evangelio.
Pero como somos débiles y caemos, necesitamos alguien especial que nos acompañe, que ruegue por nosotros, esa persona es La Virgen María.
Ella es la hija predilecta del Padre, la que nunca se ha ido de su lado, Madre de Jesús y madre nuestra que bendice y celebra el regreso a casa de todos sus hijos.
Reconciliémonos con Dios en una buena confesión, participemos del banquete de la Palabra y del banquete de la Eucaristía y vivamos con auténtica devoción la Misa que es la gran fiesta que une el cielo y la tierra.
jueves
Cuaresma es: tiempo de dar frutos

viernes de la 2ª semana de Cuaresma
Cada cristiano es una pequeña viña del Señor que El ha cultivado con mucha delicadeza; todo lo hemos recibido de Dios, desde el don de la vida hasta la patria, la familia y la gracia de haber nacido en una cultura cristiana.
Dios nos ha llenado generosamente con todo lo necesario para que demos fruto abundante. Nos ha enviado para hablarnos de El, a veces familiares, o los catequistas cuando éramos niños, sacerdotes, gente santa para imitar, pero muchas veces no les hemos valorado lo suficiente o no hemos querido escucharles.
Entonces Jesús mismo se acerca a nosotros con su corazón misericordioso dispuesto a recibir y multiplicar los frutos que le presentemos.
Pero ¿cuál es ese fruto que el Señor espera? Ese fruto es El amor. Esa es la única respuesta, no cuenta sino el amor que hayamos puesto en cada cosa por más sencilla que parezca.
Hoy primer viernes de mes mirando al Corazón de Jesús, recibamos la fuerza para no cansarnos nunca de hacer el bien.
Cada cristiano es una pequeña viña del Señor que El ha cultivado con mucha delicadeza; todo lo hemos recibido de Dios, desde el don de la vida hasta la patria, la familia y la gracia de haber nacido en una cultura cristiana.
Dios nos ha llenado generosamente con todo lo necesario para que demos fruto abundante. Nos ha enviado para hablarnos de El, a veces familiares, o los catequistas cuando éramos niños, sacerdotes, gente santa para imitar, pero muchas veces no les hemos valorado lo suficiente o no hemos querido escucharles.
Entonces Jesús mismo se acerca a nosotros con su corazón misericordioso dispuesto a recibir y multiplicar los frutos que le presentemos.
Pero ¿cuál es ese fruto que el Señor espera? Ese fruto es El amor. Esa es la única respuesta, no cuenta sino el amor que hayamos puesto en cada cosa por más sencilla que parezca.
Hoy primer viernes de mes mirando al Corazón de Jesús, recibamos la fuerza para no cansarnos nunca de hacer el bien.
miércoles
Cuaresma es: tiempo de invertir para ganar

jueves de la 2ª semana de Cuaresma
Dichoso el que invierte el tesoro de su vida haciendo el bien, compartiendo lo que Dios le ha dado.
¿Quién sabe compartir?
Comparte, el que ama y se apiada del que sufre o del que pasa necesidad, comparte el que es capaz de sacrificarse por alguien.
Puede ser que en nuestra propia casa haya algún pobre Lázaro recogiendo migajas y sufriendo malos tratos. Puede ser un niño no deseado que nadie quiere cuidar, o un anciano aislado en la tristeza de su enfermedad, falto de compañía, o un joven que vive sin esperanza en el futuro, o una madre necesitada de desahogar con alguien sus angustias.
Hay miles de Lázaros esperando nuestra ayuda, millones de pobres que esperan ser tratados con dignidad y justicia.
Compartir no es dar cosas y quedarse tan tranquilos, como el que se quita de encima una tarea pesada, o cumple una exigencia muy fuerte que hace Jesús en el Evangelio.
Dichoso el que descubre que compartir es dar y darse a si mismo.
Dichoso el que confía en el Señor y sabe que los sufrimientos de este mundo tienen su gran recompensa en la Vida Eterna.
Dichoso el que invierte el tesoro de su vida haciendo el bien, compartiendo lo que Dios le ha dado.
¿Quién sabe compartir?
Comparte, el que ama y se apiada del que sufre o del que pasa necesidad, comparte el que es capaz de sacrificarse por alguien.
Puede ser que en nuestra propia casa haya algún pobre Lázaro recogiendo migajas y sufriendo malos tratos. Puede ser un niño no deseado que nadie quiere cuidar, o un anciano aislado en la tristeza de su enfermedad, falto de compañía, o un joven que vive sin esperanza en el futuro, o una madre necesitada de desahogar con alguien sus angustias.
Hay miles de Lázaros esperando nuestra ayuda, millones de pobres que esperan ser tratados con dignidad y justicia.
Compartir no es dar cosas y quedarse tan tranquilos, como el que se quita de encima una tarea pesada, o cumple una exigencia muy fuerte que hace Jesús en el Evangelio.
Dichoso el que descubre que compartir es dar y darse a si mismo.
Dichoso el que confía en el Señor y sabe que los sufrimientos de este mundo tienen su gran recompensa en la Vida Eterna.
martes
Cuaresma es: tiempo de ocupar nuestro puesto
miércoles de la 2º semana de cuaresma
El puesto que nos corresponde como de hijos de Dios, porque lo somos, con todos los privilegios y con todas exigencias de buen cristiano que descubre que la grandeza está en servir y no en ser servidos.
Decirle a alguien que no sirve para nada es una gran ofensa y es también una gran mentira porque somos obra de Dios y cada persona, hasta los niños que nacen con deficiencias físicas o mentales, viene a este mundo con talentos y dones que debe poner al servicio de los demás.
Los enfermos, aún los que están inmovilizados en una cama, pueden servir de gran palanca como poderosos intercesores ante el corazón de Dios Padre, si ofrecen su sufrimiento por las necesidades de este mundo.
El papa Juan Pablo II dijo que “el más grande servicio que se puede prestar a la humanidad es hablarle de Dios”, porque todos le necesitamos y la pobreza máxima es no conocerle o no creer en El.
El puesto que nos corresponde como de hijos de Dios, porque lo somos, con todos los privilegios y con todas exigencias de buen cristiano que descubre que la grandeza está en servir y no en ser servidos.Decirle a alguien que no sirve para nada es una gran ofensa y es también una gran mentira porque somos obra de Dios y cada persona, hasta los niños que nacen con deficiencias físicas o mentales, viene a este mundo con talentos y dones que debe poner al servicio de los demás.
Los enfermos, aún los que están inmovilizados en una cama, pueden servir de gran palanca como poderosos intercesores ante el corazón de Dios Padre, si ofrecen su sufrimiento por las necesidades de este mundo.
El papa Juan Pablo II dijo que “el más grande servicio que se puede prestar a la humanidad es hablarle de Dios”, porque todos le necesitamos y la pobreza máxima es no conocerle o no creer en El.
lunes
Cuaresma es: tiempo de quitarse el disfraz.

martes de la 2ª semana de Cuaresma
Para ser Cristianos auténticos, no personajes de ficción buenos sólo para el teatro o las novelas, porque aparentar lo que no somos es como andar disfrazados. Decir una cosa y hacer otra o exigir a los demás lo que no somos capaces de hacer nosotros, nos hace perder no sólo la credibilidad sino la autoridad y hasta el respeto.
Andar por la vida sólo pensando en el qué dirán, nos esclaviza y nos obliga a hacer lo que no deseamos realmente.
Vivamos sin temor a las críticas o a las burlas, con la libertad de los hijos de Dios, consecuentes con nuestra fe, con los valores que nos han enseñado.
Así seguiremos fielmente a Jesucristo, el Amigo, el Maestro que no defrauda, que pasó haciendo el bien, y para enseñarnos lo que es Amar, entregó su vida por nosotros, para enseñarnos a perdonar, perdonó hasta aquellos que le crucificaban. Para enseñarnos a dar exprimió de su corazón hasta la última gota de sangre y de agua y para que nunca nadie se sienta sólo o abandonado se quedó para siempre y está vivo en la Eucaristía.
Para ser Cristianos auténticos, no personajes de ficción buenos sólo para el teatro o las novelas, porque aparentar lo que no somos es como andar disfrazados. Decir una cosa y hacer otra o exigir a los demás lo que no somos capaces de hacer nosotros, nos hace perder no sólo la credibilidad sino la autoridad y hasta el respeto.
Andar por la vida sólo pensando en el qué dirán, nos esclaviza y nos obliga a hacer lo que no deseamos realmente.
Vivamos sin temor a las críticas o a las burlas, con la libertad de los hijos de Dios, consecuentes con nuestra fe, con los valores que nos han enseñado.
Así seguiremos fielmente a Jesucristo, el Amigo, el Maestro que no defrauda, que pasó haciendo el bien, y para enseñarnos lo que es Amar, entregó su vida por nosotros, para enseñarnos a perdonar, perdonó hasta aquellos que le crucificaban. Para enseñarnos a dar exprimió de su corazón hasta la última gota de sangre y de agua y para que nunca nadie se sienta sólo o abandonado se quedó para siempre y está vivo en la Eucaristía.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)