
jueves de la 3ª semana de Cuaresma
Uno de los signos del mal es la división y el no entenderse unos con otros. Desgraciadamente el mundo actual parece muy influenciado por el Espíritu del mal, que es tan destructivo que conociendo el valor de la familia, se ha metido en muchas de ellas para separarlas, se ha metido en la sociedad generando violencia y hasta promoviendo leyes contra la vida.
Sólo Dios tiene el poder sobre todas las cosas, tiene el poder para expulsar al demonio.
Siempre el Bien triunfará sobre el mal.
Jesús puede curarnos para que no actuemos como sordos o mudos. Quiere que seamos sus misioneros, que hablemos de Dios, porque el universo entero lo necesita para vencer el mal, para alcanzar la paz.
La clave es ESCUCHAR a Dios para seguirle, y hacer su voluntad. La oración es el arma poderosa que nos aclara el oído y nos fortalece para vencer el pecado.
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